Depresión

Depresión

Es un problema emocional caracterizado por un estado de abatimiento e infelicidad, supone una gran carga para quien la sufre. Aproximadamente El 12% de hombres y el 20% de mujeres sufrirán una depresión grave en algún momento de su vida. Y de ellas, aproximadamente el 50% sufrirán una recurrencia de la depresión. Cada vez es más frecuente que la depresión se observe en personas más jóvenes. Mientras que décadas atrás la incidencia mayor se presentaba en la cuarentena y cincuentena, actualmente se ha incrementado la incidencia de depresión en la veintena.

La persona que sufre una depresión se ve afectada en la esfera afectiva. En este sentido, puede presentarse tristeza, decaimiento, irritabilidad, que pueden afectar al rendimiento laboral o limitar la actividad habitual. Las personas que sufren o han sufrido una depresión, pueden sentirse en un abismo sin salida, sin saber cómo empezó todo. Puede experimentarse una pérdida de interés e incapacidad para disfrutar las actividades lúdicas habituales, así como una vivencia poco motivadora y más lenta del transcurso del tiempo. La depresión no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza, ni es indicador de debilidad personal. Aunque estos son los síntomas más característicos, la depresión también tiene impacto en la esfera cognitiva y puede asociarse a quejas somáticas. Es habitual que aparezcan pensamientos negativos sobre la valía personal (tendencia a considerarse defectuoso, torpe), sobre el mundo (tendencia a interpretar las experiencias de manera negativa; el mundo le hace demandas exageradas y le presenta obstáculos insalvables para alcanzar sus objetivos) y el futuro (se vive como algo sombrío, sin posibilidades de mejora; el sufrimiento actual continuará indefinidamente). Algunos ejemplos de pensamientos automáticos de personas deprimidas:“soy un fracasado”, “me dio”, “soy un perdedor”, “mi vida es un desastre”, “no lo conseguiré”, “no puedo soportarlo”, “no sirvo para nada”.

En resumen, los síntomas más característicos de la depresión son:

  • Síntomas relacionados con el estado de ánimo:
    • tristeza, ansiedad o «vacío» en forma persistente.
    • Inquietud, irritabilidad.
    • Pérdida de interés o placer en actividades que antes eran agradables
  • Síntomas relacionados con la esfera cognitiva o pensamientos:
    • Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
    • Ideación suicida; intentos de suicidio.
    • Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
  • Síntomas físicos:
    • Disminución de energía, fatiga, agotamiento.
    • Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
    • Insomnio (dormir pocas horas, o despertarse varias veces durante la noche); sensación de que el sueño no es reparador.
    • Pérdida de peso, apetito, o aumento de la ingesta de alimentos, aumento de peso.
    • Síntomas somáticos, como dolores, problemas digestivos y otros dolores.
  • Deterioro de las relaciones interpersonales.

El origen de la depresión es multifactorial. Entre los factores desencadenante pueden destacar el estrés y aquellas situaciones que provocan sentimientos negativos intensos, tales como una separación, una pérdida de trabajo, cambios en la situación vital, una enfermedad, etc. Pero cuando una persona es vulnerable a la depresión, las propias dificultades de la vida pueden estar en su origen.

En algunos casos puede tener importantes consecuencias sociales y personales, entre las que sobresalen la incapacidad laboral e incluso el suicidio.

Tratamiento psicológico

Quien padece una depresión no puede liberarse de ella a voluntad. Los síntomas pueden durar semanas, meses, incluso años. La mayoría de personas pueden mejorar con un tratamiento adecuado. El especialista en psicología clínica realiza una función de acompañamiento en el proceso de recuperación de la depresión La terapia cognitivo conductual se presenta como el enfoque de tratamiento más efectivo para el tratamiento de la depresión. De forma resumida, los tratamientos se centran en incrementar la ocurrencia de acontecimientos agradables, disminución del aislamiento, abordaje de las dificultades en las relaciones interpersonales y abordaje de los problemas relacionados con la esfera cognitiva o patrones de pensamiento, fundamentalmente los relacionados con uno mismo, el pasado y futuro. Es un aspecto importante ayudar a quien sufre depresión a la detección e identificación de pensamientos negativos, y análisis de su relación con su comportamiento y la esfera afectiva.